Mi propio blog, con casino y furcias

¡Ah! ¿No hay sitio para mi en vuestros blogs, eh? ¡Vale! Me construiré mi propio blog. Con casino. ¡Y furcias!

domingo, noviembre 26, 2006

Mi casa, tu casa, su casa, nuestra casa

Aprovechando que he digievolucionado de la situación de mileurista a la situación de simplemente pobre, he empezado a plantearme la posibilidad de sopesar la conveniencia de valorar la adquisición, en su caso, de una vivienda propia. Con este fin, esta mañana me la he pasado en la feria Urbe Desarrollo, a ver si encontraba algo interesante.

Con lo que se gana en el mundo del ladrillo, se podrían haber currado un logo mejor, ¿no?

Mi principal objetivo en la feria era obtener información sobre Sociópolis, un proyecto del IVVSA que, a menos a primera vista, tiene muy buena pinta. Pero vamos, que si hubiera encontrado otra cosa, tampoco me habría importado.

Y antes de seguir adelante, me tendréis que permitir un excurso. Todos sabemos que el mundo del urbanismo en España es sencillamente surrealista, y que dentro de ese contexto, el urbanismo valenciano es especialmente surrealista. Probablemente tenga algo que ver con los dos últimos Consellers que hemos tenido:

* El anterior, Rafael Blasco, un auténtico profesional del transfuguismo que tras haber sido estalinista en su juventud, fue Conseller con el PSOE durante ¡15 años! y "vio la luz" cuando Zaplana llegó al poder, en la conversión más rápida de la historia desde San Pablo.

* El actual, Esteban González Pons, que nada más llegar al cargo se descuelga con que va a hacer una política "sandía: verde por fuera y roja como el corazón por dentro", y que (para eterno oprobio de nuestro colectivo) en su juventud fue un gran aficionado a la obra de Tolkien (aunque supongo que eso habrá quedado atrás, ahora que es un hombre serio).

En todo caso, allá que me fui y chico, nunca en mi vida he lamentado más no haberme llevado una cámara de fotos. Porque Urbe Desarrollo ha sido una sucesión de:

- Tópicos sobre las ferias: familias aburridas, parejitas de jóvenes con cara de despistado en plan "qué coñazo, menos mal que es gratis", jubilados, y demás especímenes de la fauna celtibérica.

- Niños. Cientos. Miles de ellos. Improvisando partidos de fútbol con los puñeteros globitos que repartían en la mayoría de stands. Y digo yo: ¿qué narices pintan los niños en una feria de urbanismo? ¡Si los treintañeros no nos podemos pagar un piso!

- Naranja. Mucho naranja. Vale que sea prácticamente el color institucional de Valencia, peor ¿es necesario que una de cada dos inmobiliarias lo emplee en su logo y en los uniformes de sus azafatas? Recuerdo una, especialmente genial, que las había vestido de negro (muy formal, como toca) pero que había tenido la ocurrencia de añadirles un sombrero, a medio camino entre el tocado de Indiana Jones y uno de pescar, de un tono naranja intenso. La susodicha prenda tapaba parte del rostro de las azafatas, en un gesto que (supongo) intentaba ser misterioso a la par que sensual, pero las pobrecillas tenían un rostro de "¿qué he hecho yo para merecer esto?" digno de verse. Por el contrario, no había casi nada de rosa. ¿Es que no saben que "Quien dijo que el naranja era el nuevo rosa estaba chiflado"? O, como dirían en el klingon original, "Whoever said orange was the new pink was seriously disturbed".

- Naranjas. Lo juro. En algunos stands tenían basquets de naranjas para dar imagen de "nos preocupamos por la huerta".

- Regalos absurdos. En casi todos los stands te daban algo. Especialmente memorable el del Ayuntamiento de Torrent, que presentaba su campaña de viviendas de protección oficial repartiendo chocolate, de este duro, con un puntito de amargor y que cuando lo muerdes suelta polvillo de puro cacao. Claro que, ¿por qué cojones te tomas tanta molestia para atraer a la gente a tu stand, si las promociones que anuncias son sólo para los que YA lleven tres años empadronados en Torrent? Y por cierto, ¿no habíamos quedado en que el objetivo de la campaña era atraer más población al susodicho pueblo?

(Nota: los torrentinos ofendidos por que llame "pueblo" a su pueblo, y no "ciudad" como ellos creen, pueden enviar sus quejas a esta dirección: siclaroamigo@como_si_oyera_llover.com)

- Regalos más absurdos todavía. En el stand de Grupo 90, creo que era, repartían (o eso decía la leyenda urbana) ¡carritos para llevar las cosas! El requisito era soportar una de estas charlas comerciales individualizadas de unos treinta minutos de duración. Ni qué decir tiene que la cola se extendía unos cien metros... pero yo no vi ni a una persona, en toda la feria, con el carrito en cuestión. ¿Quizá era una leyenda urbana?

- ¡Un chill out! ¡Lo juro! A la entrada del Pabellón 2, con sillones reclinables, sofás de cuero, música ambiental y una pantalla gigante emitiendo imágenes en plan relax. Al parecer, era el stand de una Universidad a distancia que anunciaba Másters. Reconozco que no me atreví a acercarme, porque me dio miedo. ("¿Una Universidad a distancia? ¿En una feria de urbanismo? ¡Esto tiene que ser una tapadera por cojones!").

- Globos. Millones de globos. La mayoría de ellos de tamaño estándar, pero los de Grupo 90 eran de metro y medio de diámetro, más o menos. Que se note dónde hay poderío.

- Grupos de resistencia organizada fumando en los rincones más inaccesibles de la feria, con uno al quite por si venían los de seguridad. ¡Contra la injusticia, desobediencia civil! (que digo yo, que si se puede objetar en conciencia para no casar a los gays, también se podrá objetar en conciencia la ley del tabaco, ¿no?).

- Mafiosos. Que sí, oiga, que sí. Que se paseaba un señor con gafas de sol, camisa abierta y cadenón de oro, con un fajo de billetes en el bolsillo de la camisa, que parecía el puto Clisonegro de Makinavaja.

- Tecnologías del futuro. Las azafatas de la inmobiliaria BlauVerd se paseaban por la feria con una especie de cacharro indescriptible, motorizado, con dos ruedas. Tentado estuve de llevarme el que habían dejado en el stand, y si me pillaban, decir que creía que era gratis, como los folletos.

- Kilos de papel. Y eso que intentaba esquivar a los repartidores, pero no hubo forma. Aunque la verdad es que es lógico: en una feria dedicada al pelotazo y al atentado paisajístico, ¿cómo no desperdiciar papel?

Al final encontré el stand de Sociópolis, y allí me enteré de que con mi nivel de ingresos no podía optar a una VPO. Creo que es la primera vez en mi vida en que me han considerado demasiado rico para cualquier cosa, pero teniendo en cuenta el entorno, me pareció hasta razonable.

En fin, que me fui de la feria como había llegado, aunque mucho más cargado: unos tres kilos de papel, medio de chocolate torrentino, y otro medio de caramelos del IVVSA (hey, los he pagado con mis impuestos, ¿no?). Y entonces comprendí por qué estaba teniendo éxito lo de repartir carritos, pero para la hora que era, preferí retirarme con algo de dignidad.

Eso sí, juro que el año que viene vuelvo y hago un foto-reportaje para el blog, porque os garantizo que ha sido algo digno de verse.

PD: ¡Y se me olvidaba! Para entrar tenías que canjear la invitación descargada de Internet por un ticket. La coña es que para retirar el ticket tenías que rellenar un formulario con tus datos, ¡pero las secretarias de la feria no te los pedían! Te decían que pusieras una X en una de las preguntas, y el resto de datos (incluyendo el nombre) los dejaban en blanco. No sé muy bien si es el inicio de una nueva era para las estadísticas, o si es que las señoritas en cuestión estaban tan hasta el gorro de la feria que ya pasaban de todo.

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4 comentarios:

  • A las 11:39 a. m. , Blogger Nac ha dicho...

    "Las azafatas de la inmobiliaria BlauVerd se paseaban por la feria con una especie de cacharro indescriptible, motorizado, con dos ruedas."

    ¿No sería un segway por casualidad?
    http://en.wikipedia.org/wiki/Segway

    Cosa más chorras y hortera.

     
  • A las 10:00 p. m. , Blogger Casinoyfurcias ha dicho...

    Muy parecido. Supongo que sería una versión más moderna.

    Y sí, es de lo más chorra y hortera que había en la feria (que ya es decir).

     
  • A las 12:53 a. m. , Anonymous Anónimo ha dicho...

    www.pisojoven.org
    No sirve para nada pero consuela mucho.
    IBM

     
  • A las 1:50 a. m. , Anonymous Anónimo ha dicho...

    Una puntualización. ¿Dices que tu renta es demasiado alta para optar a una VPO de sociópolis?
    Si no recuerdo mal, las últimas revisiones de los requisitos dejaban la renta máxima en 6,5 veces el iprem para concertadas y 5,5 veces para las de precio general. Si dices más arriba que eres casi mil eurista hay algo que no cuadra.
    O no sabes escuchar o no sabes lo que es el iprem, o no sabes multiplicar, o simplemente MIENTES.

    Es una pena que lo estropees así, porque escribes bastante bien.


    PD: http://www.ivvsa.gva.es/nuevo/exp/SOCIOPOLIS/ult_hora/resolucion_vc_2.pdf

     

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