Mi propio blog, con casino y furcias

¡Ah! ¿No hay sitio para mi en vuestros blogs, eh? ¡Vale! Me construiré mi propio blog. Con casino. ¡Y furcias!

lunes, octubre 01, 2007

La grandeza de los taimados chinos

Lo siento, pero yo es que sigo obsesionado con la manía de nuestros amigos chinos de hacerlo todo a lo grande (y me consta que no soy el único).

Ya no se conforman con peleas multitudinarias que cortan el tráfico, o con hordas de masajistas clandestinos, sino que aguantan 27 horas besando un coche para llevárselo gratis.

Pero mejor todavía: ya a finales del siglo XIX tenían claras las ventajas del sindicalismo incendiario. Si unos mineros se llevaban mal con su capataz, le prendían fuego a la mina, ¡y ésta ha ardido durante ciento ochenta putos años!

Como para protestar porque te han puesto arroz con gambas cuando lo has pedido con pollo...

"Clalo que se lo cambio, señol.
Pelo luego quemalé su casa, que lo sepa".

Y ni se te ocurra buscar venganza, que los camareros chinos son la leche: se necesitan al menos seis personas para poder darles una paliza. Otra prueba de que los chinos molan más que la madre de Milhouse, y casi tanto como Chuck Norris.

No se dejen engañar por su dulce aspecto:
a su lado, Van Damme es un medionena.

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