Mi propio blog, con casino y furcias

¡Ah! ¿No hay sitio para mi en vuestros blogs, eh? ¡Vale! Me construiré mi propio blog. Con casino. ¡Y furcias!

viernes, octubre 05, 2007

Yo te demando, tú me demandas

Joder cómo está el patio.

Para empezar, a un bombero negro de Los Ángeles le echaron carne de perro en la comida. Él dice que fue una agresión racista y que sus compañeros le hostigaban; sus compañeros, que fue una simple broma y que él mismo solía gastar bromas a otros bomberos. En todo caso, después de un proceso largo y complejo, ha firmado un acuerdo con el Ayuntamiento por el que deja el cuerpo de bomberos y se embolsa la bonita cifra de...

No, pero casi. Un millón de euros, uno coma cuarenta y tres millones de dólares. No sé si fue una broma o una agresión racista, pero en ambos casos, un millón de euros me parece totalmente pasado de rosca.

Aunque, para pasada de rosca, Dongmei Li, residente en Queens. La buena mujer se compró un iPhone poco antes de que bajara de precio. A pesar de que Steve Jobs ha pedido perdón por esta decisión y ha dado un bono de cien dólares a los primeros compradores del iPhone, a la señorita o señora Li esto no le basta y exige una compensación que no sé muy bien en qué está basada pero que asciende a...

Pues sí, esta vez lo has clavado. Un millón de dólares por una rebaja en el precio de doscientos. Veremos lo que ocurre con la demanda, pero promete ser interesante.

Y es que en Estados Unidos cualquiera puede presentar una demanda por estúpida que resulte y tendrá posibilidades de prosperar. Por ejemplo, como ya habréis oído (a mi me lo dijo Raquel; por cierto, leeros su artículo sobre el slash fan fiction, que es la leche) el senador demócrata Ernie Chambers ha presentado una demanda contra Dios. A pesar de que Chambers lo hizo con la finalidad de demostrar que el sistema judicial no funciona bien ("Chambers filed the suit to make a point that the state constitution allows lawsuits to be filed for any reason"), la gente no lo ha pillado, hasta el punto de que alguien ha contestado la demanda (esto me lo comentó el Mariscal von Adanost, que también me envió la noticia de la demanda, pero llegó más tarde).

Pero en todas partes cuecen habas. En Suecia, un lavaplatos ha conseguido convencer a un juez de que ser un adicto al heavy metal le incapacita para su trabajo y ha logrado una pensión mensual de cuatrocientos euros, la consideración de minusválido y ventajas laborales (media jornada, ir a currar vestido de heavy, etc).

Aunque no deja de resultar paradójico. La gente se monta estas pirulas para conseguir billetitos, y en Afganistán (ese país cuya guerra ya se había ganado) te pueden colgar por llevar dólares en el bolsillo. Es más, incluso cuando te ahorcan te meten billetes de un dólar en la boca como advertencia (lo cual implica que los ahorcadores también llevaban dólares, por lo cual deberían ser ahorcados a su vez, ¿no?). Eso sí, te ahorcan sin juicio, como corresponde a una banda de talibanes.

Claro que hay talibanes en todas partes. Que se lo cuenten al Ministerio de Interior alemán, que insinuó que estaría a favor de las ejecuciones selectivas de sospechosos de terrorismo. Con dos cojones, sí señor.

Pero bueno, todo esto queda un poco lejos de nuestra irrealidad nacional española. Aquí, los que están dispuestos a liarla son los de Lacoste, que en una jugada de marketing absolutamente genial está estudiando si demanda a Juventudes Socialistas por ese famoso vídeo. Por cierto, me encanta el enfoque de la noticia en Libertad Digital: "Lacoste se plantea devolver la jugarreta a los "cachorros" del PSOE". Y luego dirán que si el vídeo es una falta de respeto y tal; ¡joder, si es que ni los periódicos guardan las formas!

En fin, esto de las demandas va cada vez a más, y a este paso todos acabaremos cantando (parafraseando a mis padres ideológicos):

Demandémonos todos
en el pleito final
La codicia humana
es internacional...

Etiquetas:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

Enlaces a esta entrada:

Crear un enlace

<< Página principal