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martes, agosto 19, 2008

Magdalena Durán Coll, vade retro!

Qué bueno es este libro.

Ellroy, autor de obras muy populares gracias al cine (como "L.A. Confidential" o "La Dalia Negra") es un escritor del que sólo he leído una obra (ésta) y me ha bastado para hacerme una idea. Es buenísimo.

Sin embargo, la edición tiene dos cosas negativas. MUY negativas, de hecho. La primera, en la contraportada te meten un par de spoilers que te joden al menos una sorpresa muy importante para la trama.

Y la segunda, y ésta sí que tiene delito, es la mierda (y disculpen la expresión) de traducción perpetrada por Magdalena Durán Coll. Traducción que se hizo, según parece, para la primera edición de esta obra en la Editorial Júcar, en 1989 (lo que he averiguado gracias a esta reseña) y no se han corregido para esta nueva edición en Byblos (a pesar de que se anuncia como nueva edición, y no como mera reimpresión; mandan pelotas).

Porque lo de traducir "Coroner" como "Coronel" demuestra que la traductora no ha leído ninguna novela relacionada con el género negro o los detectives. Desde Ellery Queen hasta Raymond Chandler, desde Mickey Spillane hasta Chester Himes, en todas estas obras nos explican en alguna ocasión que el "Coroner" es un agente de la oficina del forense que es quien se encarga físicamente de dirigir el levantamiento del cadáver. Es cierto que en España no existe una figura equivalente, pero hay muchas opciones que un traductor con dos dedos de frente puede utilizar (incluyendo una tan sencilla como no traducirlo y explicarlo en una nota a pie de página).

Pero si esto es grave, porque demuestra que la traductora no sabe mucho inglés, más grave aún es que repita decenas de veces, sin ningún pudor, expresiones como "la treceava víctima", "la onceava mujer" o "la veintidosava amada". ¡Por el amor de Dios, señora, que eso es de E.G.B.! ¡Que no valen excusas, que Vd. no domina el castellano lo suficiente para trabajar en el mundillo literario, y punto! Disculpen el exabrupto, pero es que las barbaridades que he leído bastan para amargarte la experiencia de un libro tan cojonudo. Al menos, el resto de libros de Ellroy que me he comprado de forma cuasi-compulsiva aprovechando una oferta ("Jazz Blanco", "El Gran Desierto", "La colina de los suicidios" y "Clandestino") no han sido traducidos por esta señora. Es un consuelo.

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