Mi propio blog, con casino y furcias

¡Ah! ¿No hay sitio para mi en vuestros blogs, eh? ¡Vale! Me construiré mi propio blog. Con casino. ¡Y furcias!

viernes, noviembre 19, 2010

A bombillazos

Ya sabréis todos la que ha liado Alicia Sánchez Camacho con su videojuego en el que a lomos de una gaviota eliminaba a bombillazos la plaga de los inmigrantes ilegales.

Como podéis imaginar, ha habido reacciones de todo tipo: que si xenofobia, que si racismo, que si demagogia... Pero desde aquí, levanto mi voz en protesta y amenazo con acciones legales por haber puesto en peligro mi integridad física por confiar en su engañoso contenido.

Ya conté en su momento que una casa de mi propiedad fue asaltada por cacos; después de eso entraron un par de veces más, aunque ya no quedaba nada que robar, y la última vez que entraron unos señores rumano-eslovenos decidieron quedarse a vivir en plan okupa.

La verdad es que las denuncias que he presentado no han servido de mucho por ahora, así que cuando vi el videojuego de la Sánchez Camacho pensé


dado que me daba una solución mucho más sencilla y rápida. Así que me fui a una tienda, compré dos docenas de bombillas, me fui a la casa okupada y cuando los okupantes esloveno-rumanos salieron de ella, empecé a tirarles bombillas pensando que desaparecerían.

Afortunadamente, mi instinto de auto-conservación tomó el control al cuarto o quinto bombillazo, cuando ya empezaban a rodearme, y me hizo comprender que lo que estaba haciendo era lo que técnicamente se conoce con el término francés de "gilipolloix" (pronunciése "gilipolluá" o "guilipolluá", dependiendo de si pretendes hablar con acento de Bretaña o de Languedoc). Y me fui por patas.

Claro que al volver a casa descubrí que, al parecer, había habido un "error informático" de la empresa que había desarrollado el juego. Al parecer, confundieron "Mafias Ilegales" con "Inmigrantes Ilegales". 

Pero si uno lo piensa un poco, entre las palabras "M-A-F-I-A-S" e "I-N-M-I-G-R-A-N-T-E-S" no hay demasiada similitud. Y dado que tal confusión, por tanto, no pudo obedecer a la homonimia, tuvo necesariamente que obedecer a la sinonimia.

O dicho de otra forma: creo que implícitamente NN.GG. del PPC está reconociendo que, en su uso del lenguaje, "inmigrantes" es sinónimo de "mafias".

Etiquetas: ,

domingo, noviembre 14, 2010

El retorno del Señor del Casino


Blogosphere City
13/11/2011


El joven entró en la taberna y pidió un café. El posadero se lo sirvió y, mientras se lo tomaba, el joven no pudo impedir mirar en torno suyo, contemplando el triste panorama del local.

- Esto está muerto, ¿no? - le comentó al tabernero.

- Lo está, lo está. Hubo un tiempo en el que la Blogosfera estaba animada; hubo en otros tiempos, en esta República, una virtud conforme a la que blogueros esforzados reprimían por igual a ciudadanos perniciosos y a los más perversos enemigos. Era la época de Matar a todos los humanos, que no actualiza desde hace más de un año; de La Ingle y Dios, sin movimientos desde 2008; de Los Telares de Ilmendil, casi un año parada; de El Creador de Sueños, última entrada en julio de 2009; de ¿Son los Frikihippies Personas?, casi dos años de pausa; de El Amigo de Frolik 8, Hielo en la Red, Casa Selva, El Blog del Sushi Galáctico, A Sangre y Hierro, y ya no le digo nada de El Infierno de tu Sonrisa. Incluso algunos, como Toni Ramos o Arrópame en tu Oscuridad, parece que han caído, si intentas entrar te encuentras un bonito 404. Por no hablar de lo que le ha pasado a la página de La Brigada Pomorska, que parece estar en japonés y con imágenes de ositos de peluche. 


La prueba irrefutable

- Está muy mal la cosa, ¿no?

- Peor aún. Espacios tan interesantes como Lametones de Amor también está parado, y Lady Filstrup acaba de anunciar que lo dejan. Anti Todo ya no es público. La verdad es que no hay muchas razones para ser optimista.

El joven se terminó su café y dejó un par de euros en la barra. Casi estaba saliendo del local cuando se giró y preguntó al dueño:

- ¿Y de Casinoyfurcias? ¿Se sabe algo?

El mesonero reflexionó unos segundos.

- No, desde hace casi un año. Y lo último que hacía tampoco era para tirar cohetes, parecía más una reencarnación de Horacio Pinchadiscos.

- Una lástima, era bastante divertido.

- ¡Paparruchas!

Ambos se giraron hacia el hombre que había hecho tan importante contribución al diálogo, un tipo gordo con perilla, que estaba rebañando un plato de patatas a lo pobre con huevo y que tenía un aire entre Ebenezer Scrooge y Phileas Fogg, con camiseta negra de rolero.

Algo así, pero con unos cuantos kilos más y unos cuantos años menos.

- Perdón, ¿cómo ha dicho?

- He dicho "Paparruchas", y lo mantengo. "Mi propio blog, con casino y furcias" era un desperdicio, una pérdida de tiempo y de bytes en la red. Un nombre basado en un chiste fácil, fotos aleatorias de tías buenas con poca ropa, comentarios pretendidamente ingeniosos y que bordeaban la memez... Háganme caso, la red está mejor con ese blog olvidado, muerto y enterrado.

- Pero... pero... - dijo el joven - pero a mí me resultaba entretenido. Y a veces hasta resultaba interesante.

- Entretenimiento. Ya. Aventura. Ya. No es eso lo que busca un Jedi - se levantó, dejando un revoltijo de monedas, billetes de cinco euros y cheques-descuento - Quédese con el cambio, buen hombre.

Salió por la puerta, con determinación. El tabernero se acercó a la mesa y contó el dinero.

- ¿Pero qué cambio dice este tarado, si me lo ha dejado justo?

Cogió el dinero, y algo cayó al suelo. Una tarjeta que por un lado llevaba una foto aleatoria de una tía buena con poca ropa y un arma.


Y por detrás, algo de lo que unos pocos parroquianos habían oído hablar en susurros pero que nadie había visto nunca: el sello de aprobación de Casinoyfurcias.



El joven y el ventero se precipitaron a la puerta, pero ya no había nadie en la calle. Se quedaron mirando entre sí, con cara de pasmados. Al final, fue el joven el primero en decir algo:

- ¿Cree que ha vuelto?

El barero se rascó la cabeza.

- Creo que nunca se ha ido... y que Dios o la entidad omnipotente que corresponda ampare a quienes incurran en su justa ira, porque se pueden llevar una entrada cargada de ironía y cinismo. Y eso, como mínimo.

Etiquetas: ,